Cristal de Murano

Nuestros charms de Murano nacieron en Venecia, en un pequeño taller familiar donde el tiempo transcurre de forma diferente. Son elaborados por Stefano, un artesano vidriero veneciano que lleva décadas moldeando vidrio fundido con paciencia, instinto y respeto por la tradición.

Cada charm está hecho a mano, siguiendo gestos transmitidos de generación en generación, nada apresurado, nada repetido exactamente igual.

Juntos, tradujimos la identidad de Atrani en Murano: corazones rojos y rosados ​​que reflejan pasión y suavidad, labios en brillantes tonos rosa y rojo, y nuestros símbolos característicos reinventados a través del vidrio.

Las burbujas de la firma.

Las texturas punteadas que encontrarás en los corazones y donuts no son accidentes decorativos; son un homenaje a las formas orgánicas de Atrani, a las suaves imperfecciones y puntos rítmicos que definen nuestro universo joyero.

Hay algo profundamente personal en esta historia.

Italia siempre ha formado parte del ADN de Atrani, a través de sus raíces familiares, de sus lugares vividos y amados, de sus veranos, sus silencios y sus mesas compartidas. Trabajar con un artesano veneciano fue algo natural, casi inevitable.

Estos dijes son pequeños, pero tienen peso: de herencia, de colaboración, de emoción moldeada por el fuego.

Al llevar estos charms se siente como si se estuviera llevando la propia Venecia, no la versión de postal, sino la auténtica.

Hecho a mano, emotivo y moldeado por historias, como los recuerdos que guardamos más cerca.