Nacida entre París y el Mediterráneo, creamos y curamos piezas a partir de una imagen: objetos, prendas y joyas que parecen sacados de una película.
Nuestro nombre viene de un pequeño pueblo de la Costa Amalfitana, de apenas 0,12 km², pero saturado de luz, historias y belleza. Un lugar donde todo se mueve más lento y los detalles importan de verdad.
Nos inspiran el sol golpeando la piedra, las sombras marcadas sobre muros blancos, la sal en la piel y esos momentos que se estiran sin mirar el reloj, hasta que cae la tarde.
Nos interesan las imperfecciones, porque ahí aparece lo humano, lo real.
Creamos y elegimos piezas con intención, en pequeñas cantidades, pensadas para durar y para ser vividas. Trabajamos con talleres y saberes locales, y creemos en hacer menos, pero hacerlo con carácter.
Desde joyas y prendas hasta accesorios y una cuidada selección de piezas que forman parte de nuestro universo, todo nace del mismo impulso:
construir una marca con identidad, inspirada en la estética y el espíritu de los años 60 y 70, y crear objetos que hagan sentir a cada persona única al llevarlos.